¿SE EMBORRACHAN LOS BRUJOS?

Los brujos no son más adictos al alcohol que otras personas, pero la mayoría de sus celebraciones y fiestas se bebe. Esto tiene un motivo. 

Algunos han sugerido que los ritos de la brujería derivan de las orgías alcohólicas de las bacanales y los festines de los seguidores de Dionisos los que la excitación les estimulaba a cantar y bailar de una manera den desenfrenada. No existen pruebas que permitan afirmar esto con seguridad pero lo cierto es que el alcohol es una droga depresiva que reduce la eficacia de la zona cerebral que se ocupa del pensamiento racional, el pensamiento lógico, la reflexión y la especulación. Ello hace que la otra zona del cerebro, la que se ocupa más de lo emocional y lo intuitivo, reciba más poder. La consecuencia, como todos hemos observado, es que la persona bebida (si no lo está hasta el punto del estupor o la falta de conocimiento) habla emocionalmente, expresa sentimientos reprimidos, actúa por instinto e intuición más que por la razón, y experimenta una sensación de gran liberación. En consecuencia, si uno trata de generar en sí mismo una energía que actúe de un modo no racional e intuitivamente, es muy razonable que se ayude con una bebida alcohólica. 

Por supuesto, no sugiero que se realice la magia en un estado de embriaguez. Simplemente me limito a señalar que una cantidad cuidadosamente medida de vino, cerveza o licores puede usarse como ayuda y que ésta ha sido siempre la técnica usada por los brujos. Téngase en cuenta que una de las razones que han opuesto, y siguen oponiendo, los puritanos a beber copiosamente es el hecho de que la bebida puede abrir puertas que ellos preferirían que permanecieran cerradas. 

En el pasado los brujos también usaron hongos alucinógenos con el mismo propósito, como han señalado Robert Graves y otros autores, pero su propósito nunca ha sido el placer por sí mismo, sino siempre la adquisición, simultáneamente, de energía y percepción. 

De lo dicho podría desprenderse que un abstemio que no consume drogas no puede ser brujo. Eso sería absurdo. Existen otras maneras de lograr el resultado deseado, y a nadie se le excluirá de una asamblea porque sólo bebe agua y prefiere el pan con mantequilla a las setas mágicas.