La Purificación de las Herramientas Mágicas 

Una práctica habitual en la Wicca es la de purificar y bendecir las herramientas antes de usarlas con fines mágicos. El proceso de purificación es una operación tanto física como psíquica que sirve para eliminar las antiguas energías que puedan permanecer en la herramienta, instauradas durante su creación o por anteriores usos.

Para iniciar el proceso de depuración, deben cogerse las herramientas, una a una, y examinarlas para encontrar cualquier evidencia física de suciedad. Cuando se ha eliminado la suciedad física, debe procederse a la purificación psíquica. Invierta todo el tiempo necesario en la depuración de cada una de sus nuevas herramientas, entrando en contacto con su textura, su espíritu y sus energías. Esto le permitirá armonizarlas con sus propios patrones energéticos, a fin de convertirlas en una proyección de su poder mágico. Sostenga la herramienta y obsérvela para transferirle sus energías positivas. Es probable que pueda visualizar cómo la energía emana de usted, de una deidad superior o de la Madre Tierra. Este proceso es una depuración que elimina las antiguas energías transferidas, de forma intencionada o no, a la herramienta.

Seguidamente deberá purificar cada herramienta utilizando alguno de los cuatro elementos. Para ello, puede utilizar el elemento que vaya a asociar a la herramienta. Por ejemplo, puede pasar un Athame a través del humo del incienso o de una llama; también puede sostener un cáliz bajo un chorro de agua o sumergirlo en una corriente de agua cristalina. Otras herramientas se pueden enterrar en la tierra o en sal. El método que utilice debe ser compatible con la naturaleza y las necesidades de cada herramienta. El sentido común le ayudará a elegir el procedimiento adecuado. 

"Bendigo este (nombre de la herramienta) en el nombre del Señor y la Señora de todo. Te cargo como instrumento de crecimiento espiritual, como una prolongación de mis propias energías, que se usará sólo confines positivos. Si olvido mis votos y utilizo este (nombre de la herramienta) para violar el Principio que he jurado, los poderes se volverán en contra de mí, y toda mi magia de nada servirá. Pido al Señor y la Señora que prodiguen su bendición sobre el trabajo que realizaremos juntos, en consonancia con el libre albedrío de todo. Que así sea".

No se sabe a ciencia cierta la procedencia ni la antigüedad de esta admonición sobre los poderes negativos que se vuelven contra el propio mago, pero se remonta como mínimo al final de la Edad Media, época en que empezaron a aparecer en las enseñanzas orales y en los grimorios. Actualmente muchos paganos siguen utilizando estas o similares instrucciones al bendecir sus herramientas o al hacer sus votos iniciaticos. Es un buen sistema para alejarse del camino negativo, ya que, aun cuando quiera utilizarlas con fines maléficos, las herramientas no se lo permitirán y, de acuerdo con la Ley de la Triplicación, dirigirán el mal contra su emisor.

El paso final consiste en consagrar cada herramienta a su función y al Dios y/o la Diosa a los que sirve. Si no tiene aún divinidades protectoras, puede sustituir sus nombres por los términos Señor y Señora o Dios y Diosa. Un ejemplo de esto podría ser:

"Sostengo en mis manos el (nombre de la herramienta), que consagro como herramienta del elemento (nombre del elemento). Lo destino para usos positivos, caminando en mi vida por el sendero de la sabiduría. Por el Señor y la Señora a los que amo y sirvo, hago este voto: que el (nombre de la herramienta) sea utilizado sólo para el supremo bien de todo. Hago este voto por mi propia voluntad. Que así sea".

Gracias al trabajo reiterado con cada herramienta, percibirá cómo empieza a aflorar la personalidad de cada una de ellas.