LAS HERRAMIENTAS RITUALES

En brujería trabajamos con lo que comúnmente se denomina «herramientas», instrumentos que simbolizan la energía de un elemento específico. Se suelen colocar sobre los altares rituales para utilizarlos durante las prácticas mágicas. En conjunto simbolizan el equilibrio y la totalidad. Sc pueden usar para dirigir las energías mágicas o para bendecir a personas, objetos o espíritus. Pero también pueden utilizarse como instrumentos de defensa para protegerse de o expulsar a los espíritus, las energías o las manifestaciones negativas, dirigiendo sus energías ascendentes hacia esos intrusos.

Muchas de nuestras herramientas actuales llegaron a la brujería durante la época medieval, a través de los contactos que los brujos mantenían con los magos ceremoniales. Otros objetos proceden de los mitos y las leyendas de los primeros pobladores europeos; un ejemplo de esto sería el martillo, adoptado en muchas tradiciones nórdicas por su asociación con el dios Thor.

En el culto pagano algunas herramientas resultan más familiares que otras; por ello, algunos iniciados en estos ritos suelen utilizarlas aunque en sus tradiciones se prefieran otras. Para realizar magia natural no es esencial disponer de un instrumental completo de objétos mágicos, pero puede resultar de ayuda; si continúa estudiando este Arte, encontrará numerosas referencias a ellos.

No debemos olvidar que, en el ámbito de la magia, estas herramientas no son más que meros catalizadores de nuestros poderes. Actuán como una extensión de nuestras energías y sólo pueden funcionar de este modo, ya que sus poderes mágicos son mínimos. Solamente presentan ciertas afinidades con un determinado elemento, así como un nivel vibratorio compatible con nuestras propias vibraciones interiores. La conjunción de ambos factores determinará el mayor o menor grado de efectividad de una de estas herramientas. Para saber si uno de estos objetos es válido para usted, debe sujetarlo suavemente y dejar que su ser interior se comunique con él. A través de este contacto debe ser capaz de intuir su grado de compatibilidad.

Si escoge sabiamente uno de esos objetos, su uso reiterado permitirá una sintonización cada vez más perfecta entre la herramienta y sus patrones personales de energía, convirtiéndose así en un eficaz aliado, de sus prácticas rituales, tal vez ya para el resto de su vida.

No es conveniente precipitarse y gastar grandes sumas de todos dinero para recopilar objetos mágicos. Si siente que necesita algo que le ayude a dirigir sus energías ascendentes, bastará con simple vara, que puede conseguir paseando por un parque, por un bosque, o cogiendo una rama caída de un árbol de su jardín que sienta próximo a usted. Conozco a muchos brujos que han conseguido varas muy efectivas de este modo, y que no han utilizado otras durante sus muchos años de prácticas rituales.

ATHAME

El atham es una hoja de doble filo que nunca se usa para cortar superficies fisicas. Tradicionalmente tiene un mango de madera pintado de negro, aunque muchos brujos prefieren decorarla madera natural a su gusto con pinturas, tallas o marcas de fuego. Son fáciles de conseguir, ya que el mercado está inundado por todo tipo de athame decorativos, algunos con finos trabajos de artesanía realizados por paganos en épocas astrológicas favorables. Para conseguirlos puede remitirse a algunas publicaciones Wicca/paganas.

El athame ha sido tradicionalmente considerado una herramienta de aire, pero con algunas tradiciones está asociado al fuego. Su función es la de dirigir la energía, especialmente la del elemento con el que está vinculado. También simboliza el principio masculino de la creación durante la celebración ceremonial del Gran Rito, que conmemora el enlace sagrado entre el Dios y la Diosa.

Para algunas brujas el afilan es su herramienta más valiosa, por lo que la utilizan para realizar una gran variedad de acciones ceremoniales y mágicas, como la bendición de los vinos rituales, atraer las energías divinas para los ritos de evocación/invocación, dirigir todas las energías mágicas de la persona o trazar el círculo sagrado.

El athame puede cargarse con energías mágicas, que serán utilizadas cuando se necesiten. (El proceso para dotar de poder a la hoja se ha explicado ampliamente en el capítulo 2.) Los mitos y leyendas de los héroes y deidades del Oeste europeo ilustran con frecuencia el uso de esta herramienta mágica. Uno de los ejemplos más conocidos puede encontrarse en las leyendas del ciclo artúrico. La célebre espada Excalibur está cargada con el poder que permitirá a Arturo gobernar su reino. Éste sólo llega a ser rey cuando consigue extraer la espada mágica de su amplia base de piedra, que representa el principio creativo femenino (esto es, la Madre Tierra).

ESCOBA

Es la conocida habitualmente como escoba de las brujas, que combina los aspectos creativos masculino y femenino. El palo de este instrumento simboliza el falo, mientras que las cerdas representan el monte de Venus, que guarda en su interior la abertura de los órganos reproductores femeninos.

La escoba tiene una dilatada historia como herramienta mágica, especialmente en los conjuros de fertilidad. Eran utilizadas por las mujeres que, subidas a ellas como a caballos de madera, invocaban el crecimiento sobre los campos recién plantados; de ahí procede la típica imagen de las brujas en Halloween volando en sus escobas. Asimismo, mientras se marcaba a los animales con el fuego ritual eran golpeados con escobas para favorecer la reproducción del ganado. Su simbolismo sexual también las convierte en un instrumento natural para sellar los ritos matrimoniales. La imagen de los miembros de una pareja pagana «saltando sobre una escoba» tras intercambiar sus votos conyugales es muy conocida incluso en las culturas más convencionales.

Tradicionalmente, las escobas se han colocado debajo de las camas con fines mágicos para pedir tanto protección como fertilidad, y han permanecido cerca de los hogares y las puertas como medida de amparo y salvaguardia. Asimismo, dos escobas cruzadas impiden a los espíritus y personas no deseados penetrar en el área que protegen.

Las escobas también se han utilizado para alejar las energías negativas o terrenales de una zona sagrada, así como para, una vez creado el círculo protector, atraer las energías positivas hacia el interior de la casa. En la Irlanda del siglo XVII, una mujer llamada Alice Kyteler fue condenada por bruja porque un vecino la vio de noche barriendo la puerta de su casa mientras entonaba un hechizo para atraer la prosperidad a su hogar.

Si quiere utilizar una escoba para sus rituales mágicos, consiga una que sea de su agrado y empléela sólo para ese cometido. No escoja la de barrer la casa; una escoba ritual no debe usarse en ese mundanal sentido, ya que correría el riesgo de perder todos los poderes mágicos que haya acumulado en ella. Si alguna vez la utiliza para barrer el suelo de su cocina, debe ser como parte de sus actividades mágicas.

LA HOZ

La hoz ha sido una herramienta muy popular en las tradiciones mágicas gardneriana e inglesa, pero es poco conocida en muchas culturas del norte de América. Consta de un mango blanco y una hoja curvada que le da la apariencia de las hoces convencionales pero en formato pequeño. Se emplea básicamente para recolectar hierbas y. plantas mágicas, pero en ocasiones se utiliza en rituales lunares.

Su hoja curvada es un símbolo de las fases creciente y menguante de la luna, por lo que está considerada como un instrumento de energía femenina. Se suelen utilizar en una ceremonia conocida como «Invocación de la luna», en la cual se invoca a la Diosa lunar para manifestarse en el cuerpo físico de una bruja, por lo general una sacerdotisa. Con menos frecuencia se emplean para dirigir las energías en otros rituales lunares.

EL CALIZ

El cáliz es una copa o vaso con pie, con frecuencia de plata, que está estrechamente asociado con las energías del agua y de la Diosa. Simboliza arquetípicamente el útero de la Gran Madre del que hemos nacido todos y al que debemos regresar para esperar nuestro renacimiento. Excavaciones arqueológicas en la India han hallado evidencias de que estos cálices ya eran usados en cuLtos a la Diosa que datan del 7000 a. de C. En las leyendas del ciclo artúrico se puede leer cómo el rey Arturo y sus caballeros partieron en busca del Santo Grial, el cáliz utilizado por Jesús durante la Última Cena (que era; en realidad, el Cáliz seder o comida ceremonial que celebraba la Pascua judía). El cáliz ha sido una de las muchas herramientas imágenes ritos del paganismo adoptados por la religión cristiana en la época en que los Padres de la Iglesia no lograron erradicar su uso entre la gente del pueblo. El Grial todavía es considerado un símbolo de la. Diosa, y la obsesión por encontrarlo puede proceder de una antigua creencia celta según la cual un rey necesita una reina, una representante de la Madre Tierra, para legitimar su función. En muchas tradiciones celtas se han utilizado calderos como sustitutos o complementos de los cálices, con idéntico simbolismo.

LA VARA

Las varas son herramientas a modo de palo que pueden estar hechas con una gran variedad de materiales. Algunas están realizadas con ramas de árbol, otras son de plata o cobre, con una piedra o cristal en su extremo, mientras que otras están elaboradas con piezas de madera o de desguace y decoradas a gusto del usuario. Son instrumentos de energía masculina, y han sido considerados tanto de aire como de fuego. Se utilizan para dirigir las energías y, como el athame, se emplean con un gran número de funciones mágicas, entre ellas el trazado del círculo ritual. Las varas son símbolos del poder de las brujas para mediar entre los mundos visible e invisible. Reinas y reyes medievales solían ser retratados portando un cetro, otra especie de vara, como símbolo de su poder y soberanía.

Muchas brujas tienen varias de cuero en espiral varas. Unas pueden ser de sauce y rematada por un cristal para los rituales lunares, otras de roble para los de fuego, y otras de manzano para los hechizos amorosos. Los adeptos a una tradición celta pueden poseer hasta trece varas diferentes, una para cada mes lunar de su calendario arbóreo.

Una variante de las varas es el báculo, una ancestral versión que desempeña las mismas funciones simbólicas y de relación con los elementos.