Las Celebraciones

Los cristianos celebran la Navidad, la pascua y una gran cantidad de días sagrados. Los judíos ortodoxos celebran el Hanukkah, la pascua judía o Passover y otras festividades con rituales y costumbres específicas. A tra­ vés de las Américas llevamos árboles de pino a nuestras casas a finales de Diciembre; pintamos huevos de colores durante la primavera y les regalamos dulces a los niños el 31 de octubre. Todas las personas del mundo celebran días del año con ritos religiosos y seculares.

Todas las religiones tienen calendarios sagrados que contienen diferentes días de poder o fechas asociadas con divinidades. Los practicantes de la Wicca no son la excepción. La mayor parte de ellos ejecutan rituales reli­ giosos por lo menos veintiuna veces al año: trece celebra­ ciones de Luna llena son frecuentemente dedicadas a la diosa y ocho aquelarres o festivales solares se dedican al dios. Algunos practicantes se reúnen con otros miembros para celebrar estos rituales, mientras que otros prefieren ejecutarlos en forma individual. Primero vamos a referir­ nos a los rituales de Luna llena.

Los Esbatarios 

La Luna llena es un símbolo antiguo de la diosa. Un incontable número de religiones la han reconocido con sus ritos y ceremonias. En esta época los practicantes se reúnen con frecuencia (si son miembros de un grupo o congregación) en las noches de Luna llena cada veintio­ cho días para celebrar sus cultos y rituales mágicos. 

Esto no significa que veneren a la Luna. Ellos ven a la Luna como un símbolo de la diosa, no como si fuera su propio rostro.

La Luna también se considera como una mística fuente de energía. Debido a que la luz está relacionada con el poder y que la fuerza de la Luna tiene efectos comprobados sobre las mareas y sobre los ciclos, tanto de las mujeres como de los animales, los practicantes atraen la energía de la Luna durante los esbatarios para aumentar su poder durante las labores mágicas. 

De esta forma, un esbatario (o como se conoce más comúnmente, un ritual de la Luna llena) es un rito que involucra la adoración por la diosa dentro de una labor mágica. 

Para la Wicca, el tiempo de la Luna llena es un tiempo de santidad y de espiritualidad. 

Normalmente los rituales ocurren en la noche. Cuando el círculo se forma, la diosa (y el dios) son invo­ cados con palabras poéticas, música mística y danzas sagradas. Se puede continuar con una meditación o con una sesión síquica, después se llevan acabo los trabajos mágicos bajo la luz de la Luna. 

Posteriormente, el grupo o el practicante solitario, con frecuencia bebe vino blanco o jugo de frutas y come tor­ tas en forma de Luna creciente. Este es el esbatario -un tiempo de reverencia y de magia-.


El Aquelarre 

Si tenemos en cuenta que los esbatarios están determina­ dos por la Luna, los aquelarres o sabatarios están orien­ tados en relación con las estaciones. Estos están directa­ mente asociados con los viejos rituales europeos de cultivos y cosechas y de antiguas ceremonias de cacería, así como también con los solsticios y los equinoccios. 

Los aquelarres son también conocidos como "días de poder" o "días supremos". Y aunque los rituales que se desarrollan de día, podría decirse que son escogidos pre­ feriblemente como festividades solares, la mayoría de los aquelarres son ejecutados de noche. 

Para la mayoría de las congregaciones de magia estos son tiempos para reunirse y trabajar con sus ritos; un tiempo en el cual se debe tener en cuenta el paso de las estaciones y los cambios en el funcionamiento dentro de la tierra, lo cual resulta especialmente importante para los habitantes de las ciudades. De nuevo, en Wicca no se adora al Sol pero si es un símbolo del dios. 

En resumen, los aquelarres cuentan una historia del dios y de la diosa. En forma de festival, ellos revelan una leyenda Wicca relacionada con las estaciones y con la agricultura. Las tradiciones de los miembros de la Wicca varían bastante en sus mitos. Sin embargo, se puede hacer una generalización de los significados de los ocho aquelarres. 

Muchos practicantes comienzan su año con el Sambain (octubre 31). En esa noche ellos veneran a sus seres queri­ dos y amigos que han pasado a la otra vida. Aún cuando en Wicca se acepta la reencarnación, éste no es un festival de pena y dolor pero sí un reconocimiento del inevitable destino de la vida. Muchos de los miembros de la Wicca marcan la muerte simbólica de dios en esa noche. El Samhain está asociado con la llegada del invierno y con los antiguos rituales de cacería. 

Esta fecha es reconocida en los Estados Unidos y en otros países de América como Halloween o "la víspera de todos los santos"; una noche en la cual los adultos y los niños se disfrazan y asisten a fiestas; los periódicos anun­ cian historietas relacionadas con las brujas, con maldicio­ nes y fantasmas a lo largo y ancho de sus páginas. Estas son tradiciones populares de viejas costumbres europeas que fueron desarrolladas durante esa época del año. Los practicantes de Wicca, en términos generales, ignoran tales sucesos puesto que para ellos es una noche sagrada. 

La fiesta de Yule (aproximadamente en diciembre 21; las fechas exactas de los solsticios y equinoccios cambian cada año) conmemora el renacimiento del dios por medio de la intervención de la diosa. Algunos podrían observar la fecha y pensar que es una parodia de la cristiandad. En realidad, esto es algo completamente diferente. 

Los primeros eruditos de la Biblia trataron de estable- cer una fecha exacta para el nacimiento de Jesús. Al no obtener resultados decidieron adoptar el solsticio de invierno. Esta fecha fue cambiada a diciembre 25 de tal forma que no variaría año tras año. Yule fue, probable­ mente, escogido para este propósito porque es un anti­ guo día religioso pagano -se pensaba por ejemplo que Mithras ya había nacido para entonces-. Los antiguos cristianos se distinguieron por sobreponer su simbolismo religioso y su teología sobre las primeras religiones, como resultado de su intento por conseguir una conver­sión más rápida.

De esta forma la Wicca celebra Yule como la fecha del nacimiento del dios (simbólicamente representado a tra­ vés del Sol). El solsticio de invierno conmemora lo más profundo del invierno. A partir de esa noche, los días se hacen más largos, hasta la mitad del verano. 

lmbolc (febrero 1 ó 2) es la época en la cual los practi­cantes celebran la recuperación de la diosa después de dar a luz o crear al dios. Este es un festival de purifica­ ción y reverencia por la renovada fertilidad de la tierra. A veces se encienden hogueras. 

Ostara (en las proximidades del 21 de marzo), el sols­ ticio de primavera indica el primer día de la primavera. Es el tiempo en el cual se despierta la tierra (la diosa en su aspecto terrestre) y el calor y el poder del Sol aumentan. 

Los rituales paganos de primavera, como pintar hue­vos de colores, han sobrevivido durante estos tiempos al ser transferidos hacia las celebraciones de pascua. 

Abril 30 es conocido como la fiesta Beltane. Durante este festival, el joven dios se convierte en adulto. Él y la diosa (su madre y su amante al mismo tiempo) se unen y producen la magnificencia de la naturaleza. 

¡De repente los dioses practican el incesto! -recuerde que este es el simbolismo de la naturaleza-. En el pen­samiento Wicca, la diosa y el dios son una unidad; las mitades gemelas se convierten en una. Estas son reflexio­nes duales del poder del universo y que nunca pueden ser realmente separadas. 

El día de mayo todavía se considera una época de flo­res, de árboles adornados con flores de mayo (que alguna vez fueron públicamente símbolos sexuales) y de cadenas de trébol, inclusive para aquellos que no practican la reli­gión Wicca. 

La mitad de verano (hacia el 21 de junio aproximada­ mente) es el momento en el cual los poderes de la natu­ raleza (creadas por la unión del Sol y de la tierra) están en el punto más efervescente. En esta fecha, los practi­ cantes se reúnen para celebrar y practicar magia. Se encienden grandes fogatas en honor al Sol. Esta noche y su magia fueron veneradas en una de las representacio­nes teatrales de Shakespeare. 

Lughnasadh. (Agosto 1) es el principio de la cosecha. El dios se debilita al recogerse los primeros granos y frutos. Lughnasadh es un ritual de acción de gracias. En efecto, el día festivo de acción de gracias en los Estados Unidos es una copia de las festividades paganas de la cosecha de Europa. Si los peregrinos hubieran plantado sus cosechas a tiempo, el día de acción de gracias se hubiera acercado más a la fecha en que se celebra Lughnasadth. 

Mabon (hacia el 21 de septiembre) es la segunda cose­ cha. El dios se prepara para dejar su vida detrás de él cuando todas las frutas sean recogidas para alimentar a todas las personas sobre la tierra. El calor día a día va disminuyendo. Después del Mabon sigue el Samhain, de tal forma que el ciclo de rituales sea completado. 

Recuerde que este es el más simple bosquejo de los aquelarres. Las tradiciones individuales poseen un amplio número de costumbres para todos los días. Los complejos rituales simbólicos son representados en honor al dios y a la diosa mientras que se reflejan en cada cambio de estación. 

Los alimentos son también símbolos y, con frecuencia, son colocados sobre el altar, después son consumidos durante la comida sagrada, la cual algunas veces es cono­cida como "tortas y vinos". 

El Samhain, el Yule y las demás fiestas son para los Wicca lo que la Navidad y la pascua es para los cristianos. 

Los aquelarres y esbatarios pueden ser divididos en tres niveles. En el primer nivel se encuentran los períodos de cultos religiosos, en los cuales los practicantes se encuentran con la diosa y con el dios. Durante este perí­odo se renueva el contacto con las divinidades mediante rituales estructurados. 

En el segundo nivel, estos días de poder son también tiempos específicos de trabajo con la magia para la ayuda al prójimo, la salud, la comodidad y la protección de sus amigos y seres queridos. Todo ello se realiza con la ayuda de las divinidades. 

Finalmente podemos encontrar también dentro del grupo de las celebraciones, los tiempos para la risa, las conversaciones acerca del trabajo y los agasajos. 

Estos rituales no son parodias de ceremonias sagradas de otras religiones. De hecho, los aquelarres tienen raíces en las expresiones más antiguas de la religión entre los seres humanos, las cuales preceden a la cristiandad por miles de años. Ellos están basados en rituales mucho más antiguos que aquellos ritos pertenecientes a cualquiera de las otras religiones.