La Rueda del Año

Los wiccanos no solo se guían por el ciclo de la Luna, sino también del Sol. Ellos veneran el Cosmos, ya que esos cuerpos celestiales renacen, crecen y perecen cada año.

Cada mes, los wiccanos celebran la luna llena con reuniones denominadas Esbats de luna llena, aunque estos Esbats se pueden celebrar en otros momentos del año, dependiendo de cuándo se quiera reunir el Aquelarre.

Los practicantes de la Wicca también celebran los Sabbats para honrar el paso de las estaciones, es decir, los equinoccios y solsticios de verano e invierno, además de los días que marcan la mitad de dichos periodos de tiempo, conocidos como días de cruces de cuartos. Los Sabbats son los días más sagrados para un Wiccano, pues la atmósfera está cargada de energía para la magia, la manifestación y la reflexión. Los ocho Sabbats forman lo que se conoce como La Rueda del Año.

Para nosotros los Sabbats son importantes porque nos conectamos con la Tierra y con su cambio de estaciones. Y los celebramos tal y como solían hacer nuestros ancestros hace siglos, para conectarnos con ese poder ancestral que emerge de los ciclos del Sol y de la Luna. Cada una de estas festividades se celebra con un altar y ritual particular.

La Rueda del Año puede variar según el hemisferio en el que vivas, es decir cuando los wiccanos que viven en el hemisferio Norte estén celebrando el Solsticio de Invierno, los wiccanos del hemisferio sur estarán celebrando el Solsticio de Verano.