La magia de la Wicca

En Wicca, al igual que los magos populares, se pro­grama, libera y dirige el poder personal para manifestar los cambios necesarios. En otras palabras, ellos practican magia. Aunque la magia de la Wicca sigue los mismos fundamentos de la magia popular, las técnicas utilizadas pueden ser muy diferentes.

Los magos populares encienden velas, manipulan cris­ tales de cuarzo o utilizan hierbas, aceites y otros utensi­ lios para producir cambios mágicos. Las congregaciones de Wicca usualmente realizan ritos que tienen que ver con el aumento de la energía. Ellos utilizan muy pocos, o ningún elemento, salvo el más potente de todos -el cuerpo humano-.

La magia referida en este capítulo es principalmente aquella practicada por las congregaciones. Los practican­tes solitarios pueden utilizar rituales similares o practicar magia popular mientras invocan a la diosa y al dios.

Los propósitos de la magia Wicca son con frecuencia similares a aquellos de la magia popular. La curación es quizás el objetivo más común. Sus propósitos pueden estar relacionados con el amor, con las finanzas, con el empleo, con la protección y con muchos otros aspectos.

La magia de la Wicca también puede abordar grandes problemas como la paz mundial. Muchas congregaciones comenzaron a trabajar con este propósito a finales de la década de los sesenta, cuando ellos "unían" sus fuerzas para enviar energía y detener la guerra de Vietnam.

Los practicantes también pueden trabajar con la magia para detener la explotación de la tierra, para conservar sus recursos naturales y para enviar energía de nuevo a nuestro planeta, con el propósito de mantener y mejorar su capacidad de continuar y de conservar la vida.

Los métodos de la Wicca para aumentar la energía eran considerados como secretos. Solamente se relevaban a los miembros de la congregación después de su inicia­ ción. En la actualidad, muchos de ellos han sido ampliamente publicados.

La forma más común se manifiesta en la danza. La actividad física, como hemos visto, genera poder perso­ nal. Es fuente de vida energética. La contracción muscu­ lar produce el poder necesario en la magia.

Después de que los ritos religiosos hayan finalizado, la Sacerdotisa Superior, el Sacerdote Superior o algunos de los líderes del grupo hacen alusión al propósito del ritual mágico que será ejecutado por el grupo.

Durante las danzas los practicantes unen sus manos y se mueven en el sentido de las manecillas del reloj al rededor del altar, manteniendo la visualización de su objetivo o su representación. En la época cuando se juzgaba a las brujas, eran acusadas de realizar danzas inmo­rales. Este tipo de danza no es ejecutado.

Después de la danza, el ritual mágico se termina. Los participantes pueden sentirse exhaustos debido al gasto de energía. Sin embargo, pronto todos retornan a su estado normal gracias a la comida ingerida después del ritual.

Si un mago popular puede originar una cantidad sufi­ ciente de energía para efectuar cambios mágicos, entonces un grupo de personas trabajando con un mismo propó­ sito, puede generar una extraordinaria cantidad de poder.

Los trabajos mágicos grupales, ya sean pertenecientes a la Wicca o no, pueden ser espectacularmente efectivos. Tal vez debemos hablar un poco más del movimiento en sentido de las manecillas del reloj (deosil). En la Wicca, se piensa que este movimiento genera energía concualidades positivas. A la inversa, el movimiento en sen­ tido contrario a las manecillas del reloj atrae energía con cualidades negativas. Algunos dicen que se trata, simple­ mente, de un simbolismo, pero otras aseguran que es mucho más que eso.

El término "movimiento en sentido de las manecillas del reloj" no se refiere al movimiento del minutero o del segundero de un reloj moderno dial, sino a un viejo mecanismo de marcación de la hora.

Los relojes solares han sido utilizados por incontables milenios. Estos sistemas consisten en una base marcada con números colocados en los ángulos apropiados alre­ dedor de su borde. Una delgada barra vertical es colo­cada en el centro del reloj. Cuando el Sol se mueve a tra­ vés del cielo, la sombra del puntero se mueve en forma de arco, de izquierda a derecha, señalando la hora. En consecuencia, el movimiento en sentido de las manecillas del reloj se refiere al movimiento de esta sombra.

Ahora bien, si el Sol produce una sombra con esta forma y está relacionado con todo aquello que es bueno, brillante y estimulante de nuestro planeta; los movimien­ tos en la dirección opuesta son su antítesis.

De esta forma, a través de los siglos, los movimientos en sentido opuesto a las manecillas del reloj han sido uti­ lizados en labores mágicas negativas. A esto se le ha denominado "trayectoria en sentido izquierdo".

Esta es la razón por la cual los practicantes de Wicca bailan alrededor del altar en dirección del movimiento de las manecillas del reloj. Algunos miembros de la Wicca, al Sur de la línea del Ecuador -particularmente en Aus­ tralia, la cual tiene una próspera población de practican­ tes- invierten estas direcciones. Ésta es, por su puesto, su prerrogativa. 

En Wicca, la danza es una de las tantas formas; sin embargo, todas son muy similares. En una de ellas, el grupo se organiza en círculo alrededor del altar. Los miembros pueden permanecer inmóviles, cogidos de los brazos y cantar o hacer zumbidos mientras visualizan el objeto mágico e incrementan su energía personal. 

Al igual que la danza, el líder determina el momento en que el poder está en su punto de concentración máximo e informará al grupo que es tiempo de liberar la energía.

Por otra parte, un símbolo que denote un propósito mágico puede ser marcado sobre un pedazo de papel o de madera y luego colocado sobre el altar. Los grupos se reúnen a su alrededor y elevan la energía personal a tra­ vés de sus athames (cuchillos) proyectando la energía sobre el símbolo. Éste, será finalmente quemado o ente­ rrado para que libere el poder con el propósito específico.

Otros grupos practican algunas variaciones a las anteriores. Sin importar cual escojan, las ceremonias mágicas son por lo general efectivas.

La magia popular, como hemos observado, es regida por un dictamen básico: No hacer daño a nadie.

En Wicca, sus practicantes no llevan a cabo magia negativa. Ellos no destruyen matrimonios, ni obligan a las personas a enamorarse, ni tampoco hacen mal a los demás a través de sus rituales.

En la opinión popular, el poder de la magia parece ser comparado con la falta de moralidad. Esto es tan absurdo como pensar que poseer un cuchillo induce a su dueño a apuñalar a cualquier persona que ella o él se encuentren. En el mejor de los casos, el verdadero dominio del poder de la magia solamente ocurre dentro del individuo que está sujeto a la regla "si no haces mal a nadie, has lo que quieras".

La posibilidad de dar mal uso a las técnicas de la magia de la Wicca fue una de las razones fundamentales por las cuales estas técnicas permanecieron en secreto en el pasado. "No reveles los métodos mágicos a aquellos que no estén entrenados", decían algunos miembros de la reli­ gión Wicca. "Ellos podrían utilizarlos de una manera inco­ rrecta". Esta lógica pudo existir alguna vez, pero en la actualidad ya no es válida. Las técnicas mágicas de la Wicca han sido publicadas ampliamente.

Cualquier per­sona, con algo de dinero o con acceso a una biblioteca, puede leer la mayor parte de estos "secretos".

Estoy seguro de que existen muchos grupos que se autodenominan Wicca y que practican la magia negativa. Pero juzgar a la mayor parte de los miembros de esta religión, resulta tan alejado de la realidad como lla­ mar a aquellas almas desafortunadas que han cometido crímenes "verdaderos católicos".

La magia de la Wicca se desarrolla con propósitos positivos. Está dirigida a hacer el bien a los miembros del grupo, a sus amistades, a sus familiares, a la tierra con todos sus habitantes. Éste es el aspecto positivo de la religión de la magia solamente ocurre dentro del individuo que está sujeto a la regla "si no haces mal a nadie, has lo que quieras".

La posibilidad de dar mal uso a las técnicas de la magia de la Wicca fue una de las razones fundamentales por las cuales estas técnicas permanecieron en secreto en el pasado. "No reveles los métodos mágicos a aquellos que no estén entrenados", decían algunos miembros de la reli­ gión Wicca. "Ellos podrían utilizarlos de una manera inco­ rrecta". Esta lógica pudo existir alguna vez, pero en la actualidad ya no es válida. Las técnicas mágicas de la Wicca han sido publicadas ampliamente. Cualquier per­sona, con algo de dinero o con acceso a una biblioteca, puede leer la mayor parte de estos "secretos".

Estoy seguro de que existen muchos grupos que se autodenominan Wicca y que practican la magia negativa. Pero juzgar a la mayor parte de los miembros de esta religión, resulta tan alejado de la realidad como lla­ mar a aquellas almas desafortunadas que han cometido crímenes "verdaderos católicos".

La magia de la Wicca se desarrolla con propósitos positivos. Está dirigida a hacer el bien a los miembros del grupo, a sus amistades, a sus familiares, a la tierra con todos sus habitantes. Éste es el aspecto positivo de la religión.