Centrado y Equilibrado

Centrado y equilibrado son términos que suelen utilizarse como sinónimos en magia, pero son algo diferentes. Centrado quiere decir llevar la conciencia o centro de poder hacia un lugar de usted. Equilibrado quiere decir tener todos los centros de poder abiertos y funcionando plenamente a fin de ser un canal perfecto para la energía mágica. El procedimiento básico para realizar estas operaciones es el mismo, lo único distinto es el resultado final.

Antes de poder centrarse debe equilibrarse. Equilibrarse significa estar en armonía con las energías del universo. También significa tener todas esas energías distribuidas por igual dentro de usted. Un ejercicio muy común para alcanzar este estado es imaginarse como un árbol enorme. Esta meditación del árbol se ha utilizado en casi toda situación grupal Wicca/pagana en que he participado. Es un modo excelente 'de equilibrarse y de comenzar a sentir el alcance de su poder personal. Póngase de pie con los brazos por encima de la cabeza y visualícelos como las ramas que se extienden hacia el cielo. Sus pies deberían llegar a ser las raíces que le conectan con las profundidades de la Madre Tierra debajo de usted. Su torso será el tronco, que sirve de puente entre los mundos manifiesto e invisible donde usted está para- do como el canal entre ambos. 

Otro modo de equilibrarse consiste en limpiar, energizar y abrir los centros de los chakras. Chakra es una palabra indostana que alude a los siete centros principales de energía que están alineados a lo· largo del cuerpo humano, desde la parte superior de la cabeza hasta la rabadilla (véase ilustración). Se los visualiza como esferas del tamaño de un puño centradas a lo largo de la parte interna de la columna vertebral. Estos centros de energía fueron descubiertos en India hace cientós de años y desde entonces han sido utilizados por brujos y magos para suministrar equilibrio y generar y proyectar poder. 

Para trabajar con los chakras tiene que mantener la espalda lo más recta posible mientras permanece inmóvil, relajado y cómodo. Recomiendo sentarse en el borde de una silla o poner- se de pie en la que se conoce como Posición de la Estrella o de la Diosa: piernas separadas y brazos separados encima de la cabeza. Mentalmente lleve hacia abajo una bola de luz blanca desde lo alto encima de usted y déjela entrar en su chakra de la coronilla. Luego lleve hacia arriba una luz similar desde la Madre Tierra debajo de usted y déjela entrar en su chakra de la raíz.

Envíe las bolas de energía hacia arriba y abajo de su columna, despertando los centros de los chakras dormidos y conectándolos con la energía vital universal que ha invocado. Comience en el chakra de la raíz o en el de la coronilla, visualice ese centro abriéndose plenamente y todas las partes oscuras, que indican bloqueos, siendo iluminadas por la luz pura. Vea el. punto del chakra palpitando en su verdadero color claro. Suba o descienda por su columna, según sea el lugar en que comenzó este proceso, y tómese tiempo para hacer lo mismo con cada chakra hasta que se haya abierto paso por los siete.

Una vez realizado esto, deje que una luz blanca y brillante envuelva su cuerpo y dé un equilibrio final a través de los chakras. El blanco suele utilizarse al final de las sesiones de terapia de colores para equilibrar cualquier estimulación excesiva que pueda haberse dado a algún chakra y para ayudar a mantener en equilibrio las energías de todo el sistema.

Para centrarse, debería dirigir mentalmente toda su energía equilibrada hacia un punto en su cuerpo y permitirle que vaya hacia allí. Debería elegir la zona del chakra que considera que es su centro de poder personal, el punto a partir del cual es más probable que irradie la energía mágica generada.