Alteración de la conciencia

La alteración de la conciencia es un estudio completo de uno mismo, algo sobre Jo que se han escrito libros enteros. En ese estado receptivo de mente despierta y cuerpo relajado puede acceder a casi todo estado consciente pasado, presente o futuro. Puede lograr discernimientos espirituales, realizar excelentes adivinaciones, encontrarse con deidades y otros espíritus, experimentar vidas pasadas, realizar proyección astral (véase el capítulo 9), trabajar con sueños y mejorar prácticamente toda la tarea mágica y ritual que emprenda. En los niveles alterados inferiores, como el sueño profundo alfa y theta, la mente se vuelve muy receptiva a toda imagen que programe en ella, y las mentes consciente y subconsciente son capaces de comunicarse y trabajar mejor de forma conjunta hacia su objetivo. En este estado alterado toda visualización tiene potencial mágico.

En el mundo moderno el hecho de alcanzar un estado altera- do de conciencia ha cobrado un aura de misterio, que algunos hasta temen como a una fuerza siniestra. No hay nada raro o siniestro en alterar la conciencia de uno. Es perfectamente natural, hasta inevitable, y lo hacemos todos continuamente. El término «estado alterado» se refiere a cambiar los ciclos por segundo en los cuales operan las ondas cerebrales desde la actitud alerta normal a un estado parecido al sueño. Estas fluctuaciones se producen continuamente; la única diferencia es que en la magia buscamos alcanzar un control consciente del proceso . Hay tanto de siniestro en el control de esta función corporal como en el entrenamiento a que se somete a los niños para que hagan sus necesidades en el orinal. Usted cambia su estado de conciencia cada noche cuando se va a dormir, cuando sueña despierto o cuando mira televisión. Si estuviese conectado a un electroencefalograma (escáner cerebral) mientras lee esta página, los ciclos por segundo de lectura mostrarían que se halla en un estado alfa elevado, un leve trance hipnótico justo debajo del nivel de la conciencia normal en estado de vigilia.

Hace unos años leí una noticia acerca de un distrito escolar en algún lugar de Estados Unidos en el cual un grupo de padres fundamentalistas cristianos rechazaba las clases de música rítmica en el jardín de infancia público por miedo a que los golpes acompasados pusiesen a sus hijos en un estado.alterado de conciencia. Aunque probablemente es cierto que provoquen ese estado, también sucede durante la clase de historia y la hora de la siesta, No podemos evitar los estados alterados. Son tan esenciales para nuestra salud mental como el sueño. 

Lo que los padres temían era el lavado de cerebro, un estado de la mente en el cual se cede el control del pensamiento a una fuerza externa. La inducción de estados receptivos de la conciencia es parte de la técnica clásica de lavado de cerebro, pero para que sean plenamente efectivos deben ir unidos a otros <lis-

positivos de control como la presión de un semejante, la transferencia de dependencia, el reforzamiento positivo controlado y la privación de comida y sueño. Los padres perdían el tiempo tratando de impedir que sus hijos cayesen en estados alterados. Si realmente querían proteger las mentes de sus hijos, habrían hecho mejor en enseñarles a conocer y entender cómo funcionan sus cerebros al objeto de poder defenderse en caso de que alguna vez empleen con ellos agresivas técnicas de lavado de cerebro.

Todas las escuelas místicas famosas de la mayoría de las culturas del planeta han buscado enseñar a sus discípulos a disciplinar sus mentes para alterar su conciencia a voluntad. Los métodos varían. Algunas escuelas, como la zen, enseñan estados alterados que intentan detener todo pensamiento consciente. Otras se centran únicamente en una deidad o en una búsqueda espiritual específica. Algunas emplean métodos de cuenta regresiva para serenar la mente y otras se centran en símbolos. Todas estas variaciones siguen calificándose como meditaciones cuyo objetivo final es alterar la conciencia para permitirnos moldear nuestra realidad y conectar con lo divino, lo cual, después de todo, es el objetivo principal de todas las religiones, incluida la brujería. Con la práctica en la meditación y en la concentración continuada, sus estados alterados llegarán a ser más prolongados y profundos. La clave es aprender a concentrarse en una cosa o cuestión durante períodos de tiempo cada vez más prolongados. 

Hay casi tantos métodos de inducción de un estado alterado de éonciencia como brujos, y finalmente usted decidirá cuál elige. Los dos ejercicios incluidos en este capítulo de estas prácticas, o de cualquier otro ejercicio de estado comenzar a entender y practicar técnicas meditativas. Si durante alguna alterado, advierte que su mente comienza a vagar, no se sienta frustrado y deténgase. Esto le sucederá cuando esté aprendiendo. Sucede incluso ocasionalmente cuando se tiene experiencia en el proceso. Limítese a volver a llevar su atención lentamente hacia el ejercicio siga practicando.

Antes de comenzar, asegúrese de estar cómodo. Encuentre una posición, sentado o acostado, en la cual los brazos y las piernas no estén cruzados de ninguna manera, pues eso ejerce presión sobre las articulaciones e impide la circulación. Aunque al principio esto podría no resultarle. molesto, después de treinta minutos de mantener la posición comenzará a sentirse muy incómodo y ello no es propicio para una buena meditación. También necesitará un lugar tranquilo para meditar en donde pueda estar seguro de que no le molestarán al menos durante media hora (más tiempo es mejor).